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La magia de
Pilar Prado
Pilar Prado, profundiza en la poética para encontrar la magia en su pintura.
Parte de una visión poética de la existencia, basada en imágenes, en elipsis y
metáforas, para instalarse en la fantasía, en transformar la realidad en otra
más sugerente y extraña.
De la poética, de los instantes poéticos, a la verdadera transformación
plástica, mediante la experimentación compleja.
Una experimentación que parte de la realidad, transformándola, sin pretender
exhibirla, sino simplemente tomando aquello que de referencial posee, en el
sentido de consolidar una actitud partiendo de una composición que le permite
instalar un discurso que se funda en la experimentación.

PILAR
PRADO: CIUDAD CRISTAL
Una experimentación que supone, en primer lugar, conocimiento pictórico de la
forma, color, estructura y arquitectura plástica; y, en segundo lugar, una
comprensión de la evidencia de lo mágico, de la incidencia de la energía
vibracional, de la iluminación espiritual.
Es un hada que indaga en el bosque, que encuentra diversas pociones, que toca
con su barita mágica la realidad transformándola en imágenes de sutil evocación
intimista geométrico-formal-icónico.
Hay un planteamiento geométrico de fondo, en sus elucubraciones predomina la
posibilidad de lo misterioso contenido en la investigación del color, en el
sesgo, movimiento y línea.
Línea, composición, color y estructura son racionales, buscan encontrarse, se
armonizan, para ser, en su conjunto, enigmáticos, introduciendo al espectador a
mundos que no parecen de aquí, que no tienen un asentamiento en la realidad
coherente. Todo ello basado en la premisa de que todo lo existe es variación y
movimiento, porque no hay nada estático, todo se encuentra en marcha.
El universo es un gran ecosistema, formado por múltiples ecosistemas, siempre en
movimiento. De ahí que si lo observamos constatamos que casi no se mueve, que no
posee capacidad de movimiento. Todo está sutilmente en calma. Pero la serenidad
inicial deja paso al cinetismo insinuado.
Esta misma sensación es la que se desprende de la contemplación de la creación
pictórica de Pilar Prado. Desprende calma y serenidad de espíritu, pero dentro
de un contexto de movimiento absoluto, donde la magia convierte la esencia en
voluntad álmica.
Joan Lluís Montané
De la Asociación Internacional de Críticos de Arte (AICA)
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